viernes, 31 de diciembre de 2010

XXX SAN SILVESTRE PALENTINA



Como iba diciendo ayer...

Pues sí, me he decidido a volver a escribir algo, probablemente porque también me ha vuelto a empujar el dorsal, esto es así.

Desde el último post han pasado muchas cosas de las que he pensado escribir en algún momento, pero entre el tiempo y a veces las ganas al final se han quedado en el limbo. Entre ellas mi verano en bici, el Adidas Running Day, el convoy de Figueroles, la constitución y cena del Club, mi infidelidad con el MAC...

Cuando 2010 estaba a punto de espirar, en blanco respecto a carreras, una llamada de Bea me anuncia que me ha inscrito en una carrera, la XXXI San Silvestre Palentina, desde ese momento varias dudas se instalan en mi, mi rodilla, ritmos, fondo, equipación... vamos, los nervios como la primera vez.

Ya para hacer la maleta es un drama, para competir tirantes y cortos, pero en Palencia suele hacer más frío... me decido por tirantes y cortos, pero cojo las Medilast y los manguitos. Elegir las zapatillas era más fácil antes ya que me hubiera decidido por las Ghost, pero ahora, serán las Gliceryn.

Los días previos pasan entre comidas copiosas y vinos sin apenas entrenar, pero es lo que toca y ya me va bien.

Amanece el 31 con un tiempo agradable, como en casa, ni rastro del gélido clima castellano, mejor así. Para comer arroz con bogavante y de la sobremesa a la línea de salida, casi con las mismas prisas que en una previa del Macarrunning. Estoy nervioso, parece mentira, pero puede que los 6,5 km se me hagan eternos. Sin objetivo, sin nociones del ritmo que podré llevar afronto la carrera como un ya se verá pero con la intención de disfrutar corriendo con dorsal en cada zancada, que lo mío me ha costado.


Los 100 primeros de año anterior tienen un cajón de salida delantero, por detrás el resto, pero hay un cordón que no permite acceder a la salida hasta unos minutos antes, por lo que la posición se busca en dos veces. Ángel, el cuñado de Isma ejerce perfectamente de anfitrión y me explica la carrera y menos mal, porque es algo más larga de lo que creía. Entre disfraces de Martas Domínguez y cintas rosas, pasando por todo tipo de atuendos, incluido un carro de la compra, logro posicionarme algo por detrás del cajón. A las 18:00, cuando empieza a anochecer, se da la salida y los más de 2000 corredores (casi 4000 inscritos) nos ponemos en marcha.

Salgo entre empujones, ya ni me acordaba de esto, pasan unos segundos desde que se da la salida hasta que me muevo, poco a poco podemos empezar a correr. Esquivando a diestra y siniestra se hace complicado intentar mantener el ritmo. El primer km pasa volando, ni me entero, respecto al ritmo, a ciegas, es el Garmin quien pone luz, 1k 3:49, no está mal...

Aparentando que se por donde voy, pero sin tener ni la más remota idea, sigo adelantando a corredores intentando establecer mi ritmo. Intuyo que el primer km me ha salido demasiado rápido y dudo de poder mantener un ritmo así. Hay bastante gente en la calle y sin señales de mi rodilla, disfruto de cada sensación. Voy alcanzando a grupos y dejándolos detrás con facilidad. 2k: 3:40, ¡atiende!

Sigo cómodo, no se lo que me durará, voy hablando con algunos y sigo adelantando corredores. El Garmin me canta 3:49 para el 3k y veo que voy dando tirones, por lo que intento estabilizar más el ritmo. Me adelanta un chaval de unos 10 años y me quedo de piedra, le digo: "chaval, regula un poco"

Ya no adelanto a tantos corredores, estoy llegando a mi lugar de la carrera, seguimos por una amplia avenida y giramos por la calle Mayor, la única que conozco, en la que hay mucha gente animando. Se disfruta. Me agrupo con otros corredores para evitar que se me haga demasiado largo y 4k: 3:40.

Seguimos por la larga y comercial calle Mayor con la típica iluminación navideña. Me empiezo a notar cansado, pero las piernas me responden bien y de la rodilla ni rastro, una maravilla. Cruzamos la plaza Mayor y al final de la calle 5k: 3:44.

He regulado mejor el ritmo, ahora ya queda menos y bastará con seguir junto a los corredores del grupo en el que voy. Este km se hace duro porque transcurre por calles más oscuras sin apenas público y porque la ausencia de carreras en mi calendario empieza a pesar. 6k 3:46.

Los ritmos son mucho mejores de lo que podía imaginar, tras un par de curvas ya enfilamos la última recta de unos 500 m. No hace tanto, podría haber aumentado el ritmo para acabar mucho más rápido, pero hoy me bastará con mantener el ritmo e intentar evitar que me pasen algunos "pájaros" en los últimos metros. Con muchísima alegría, más que satisfacción, 6,5k: 3:40. Lo que hace un tiempo total de 24:27, posición 107 de unos 2300 corredores.

Del niño ni rastro, ha acabado por delante de mi sin problemas, un crack!

Tras cruzar la línea de meta, el ahogo desaparece, estoy como para empezar de nuevo, pero a pesar de que los ritmos me han salido mucho más rápidos de lo que esperaba, me doy cuenta que me falta mucho para llegar donde estaba, aunque eso hoy es secundario.

Recogemos los guantes de regalo, el agua y a casa... ¡que nos dan las uvas! (one more time)

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Enhorabona Mexo, pronte tornaras a volar.

Pedro

Anónimo dijo...

Es como todo esparrecs i pebrots, vuelves y con unos ritmos endiablados, me parece magnífico. Demostraste en todo este tiempo una paciencia y serenidad dignas de Anatoly karpov, solo que el no es tan rápido.

Manuel.

edubosch dijo...

M'alegre moltissim, no baixes mai la motivació!

saul dijo...

Eres un Crack!! 1 any parat y mira que ritmes te gastes!! M'alegre molt després de lo que has patit.
Ya tinc ganes de que me portes a remolque,!!! artisteeeeeeeeee!!!

Mechó dijo...

Moltes gràcies a tots, ha sigut molt de temps i sempre més fàcil amb els vostres ànims!

Paco Moliner dijo...

Ya tornaaa, Ya tornaaaa, va que en alguna de estes pasques me passaràs acompanyat de Bagan. M'alegre molt Jose Luis.